El pozo
Reconozco que me gusta escribir, aunque lo haga muy mal. Sin embargo no escribo constantemente. Solo lo hago cuando mi alma ya no soporta y tengo que sacar sentimientos de mí de cualquier forma porque sino se rebalsarían de mi cuerpo y el desenlace no sería bueno.
Para calmarme uso dos técnicas; escribir o recurrir al pozo. Sí, uso un pozo. Y aunque hace dos semanas no sentía necesidad de hacerlo, este miércoles no he resistido y he vuelto. Luego de ahogarme escribí esto.
¿Cuántas veces he
bordeado
ese pozo hondo y
oscuro
que se lleva mi
orgullo,
mi tristeza y mi
ansiedad?
cubiertas de sangre
Empiezan a llenar el
pozo
Hasta saciarlo, hasta
saciarme.
Ahogarme en barro,
ácido y sangre.
Me hiere y aleja del
pozo
¿Quiere salvarme del
abismo eternamente
o mostrarme otro más
hondo?
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